Reseña de LOS JUEGOS DE MINERVA (N°29)

Médico, historiador y especialista en Filosofía de la Ciencia, el autor nos pone a jugar con Minerva, diosa romana de las ciencias, las artes y las técnicas, equivalente de la Atenea helénica, para recorrer la historia del pensamiento en la física, la química y la biología, pero no solamente en su secuencia cronológica sino, especialmente, en sus contrastes y cambios de paradigma. La historia de cómo se fueron revelando los secretos de la naturaleza y, a la vez, de cómo se fue modificando la mirada del científico sobre ellos.

Acerca del autor MIguel de Asúa

Es doctor en Medicina (UBA), M.A. en Historia y Filosofía de la ciencia y Ph.D. en Historia de la Ciencia (University of Notre Dame, EE.UU.). Fue residente del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez (Ciudad de Bs. As.), investigador visitante en el Departamento de Historia de la Ciencia de Harvard y en el de Historia de la Medicina de Yale, y miembro visitante fellow) de Clare Hall (Universidad de Cambridge, U.K.). Asúa fue Becario Guggenheim 2006/2007 y recibió becas al exterior del Conicet, de la Fundación Antorchas y del British Council. Miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, ha publicado numerosos artículos especializados sobre historia y filosofía de la ciencia, como también compilaciones y libros, tales como Ciencia y literatura. Un relato histórico (Eudeba, 2004), A New World of Animals, en colaboración con R. French (Ashgate, U.K., 2005), e Imágenes de Einstein, en colaboración con H. de Mendoza (Eudeba, 2006). El autor es miembro de la Carrera del investigador del Conicet, profesor titular de Historia de la Ciencia y de la Medicina en la Escuela de Posgrado de la UNSAM y docente de cargo del curso de Metodología de la Ciencia en la Carrera docente de la FFyB de la UBA. Como miembro del comité editorial de la revista Ciencia Hoy, Asúa ha escrito muchos artículos de divulgación científica, ensayos y notas de humor. Vive con su esposa Natividad y sus dos hijos, Ignacio y Javier, en Villa Sarmiento (Haedo), donde cultiva su jardín y su afición a la literatura y a los objetos científicos antiguos.