Reseña de ¿CÓMO PUDO SUCEDER?

Como advirtió Hannah Arendt, nunca un gobierno, aun totalitario, ha basado su poder exclusivamente en medios violentos sino que busca siempre otorgarse legitimidad, en el sentido de lograr la adhesión, el reconocimiento y el derecho a ser obedecido. En Argentina, los medios gráficos funcionaron mayoritariamente como aliados en la construcción del consenso a favor de los gobiernos militares. En los comentarios y editoriales publicados por la prensa escrita inmediatamente después del derrocamiento de Hipólito Yrigoyen, el 6 de septiembre de 1930, emergió una red de enunciados y de modos de decir que argumentó a favor de ese acontecimiento y que sería reformulada para apoyar, durante el período 1930-1976, los posteriores quiebres de la democracia. Para explicar estas recurrencias la autora acuñó el concepto de memoria retórico-argumental, con referencia al retorno y reformulación de estrategias persuasivas que en una serie discursiva tienen la función de provocar la adhesión en torno a cierta tesis. El caso aquí analizado es el apoyo a los golpes de Estado de 1930, 1943, 1955, 1962, 1966 y 1976.

Acerca del autor María Alejandra Vitale

Doctora en Letras con orientación Lingüística por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Es profesora adjunta en la materia Semiología de la cátedra Arnoux y autora de libros de la especialidad.