Reseña de DÍAS DE CIENCIA

Alejandro C. Paladini es uno de los investigadores sobrevivientes de los cinco que descubrieron el uridina difosfato glucosa (UDPG), compuesto clave en la transformación de la galactosa en glucosa que hace posible –entre otras cosas– la existencia de los mamíferos. El UDPG es fundamental también para la síntesis de azúcares simples como la sacarosa o complejos como el glucógeno en el hígado o el almidón en los vegetales. Estos descubrimientos trascendentes fueron reconocidos con el otorgamiento, en 1970, del Premio Nobel de Química al director del grupo, Luis F. Leloir. Después de este auspicioso comienzo como investigador, Paladini trabajó casi dos años –en el Instituto Rockefeller en Nueva York– en la separación analítica de aminoácidos y polipéptidos, uno de los problemas centrales de la bioquímica de ese momento.De regreso en la Argentina reanudó su asociación con la Facultad de Farmacia y Bioquímica (UBA), como profesor de Matemática primero y como profesor titular de Química Biológica después. Su actuación polifacética en ese último cargo fue la base para la creación de la Escuela de Bioquímica en la que se indagaron temas como el mecanismo de la hipertensión arterial, la estructura de proteínas hormonales y el hallazgo de nuevos ligandos cerebrales endógenos y productos naturales con acción sobre el sistema nervioso central. Actualmente, Paladini es Profesor Emérito en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, y además es miembro de cinco academias nacionales y tres internacionales. Ha recibido, entre otros, los siguientes premios: el Premio de la Fundación Bunge y Born de Química; el Luis Federico Leloir de la Academia Nacional de Ciencias Exactas; el Premio de la Fundación Campomar; el A. Sordelli de la Asociación Química Argentina y el Premio R. Caputto de la Sociedad Argentina de Investigación Bioquímica.