Reseña de LOS ITINERARIOS DEL IMPERIO

Las representaciones teatrales en el siglo de oro español constituían una de las formas de entretenimiento favoritas de la época. Tanto los corrales (nombre que recibían las salas comerciales) como los salones de los palacios eran sitios de asistencia constante de un variado y multitudinario público riguroso en la búsqueda de espectáculos que satisficieran sus exigencias. Las más diversas materias fueron objeto de dramatización durante el barroco y figuras emblemáticas como Lope de Vega, Tirso de Molina y Calderón de la Barca se nutrieron tanto de relatos históricos, mitológicos y legendarios como de creaciones ficcionales propias para edificar un corpus inagotable pero siempre sometido a cánones precisos y reconocibles. ¿Cuáles son, dentro de estas reglas de dramatización y representación, los modos de contar la historia? ¿De qué forma se recuperan para la escena los episodios consagrados para la construcción del gran relato del Imperio? ¿Es materia privativa de la tragedia o pueden elegirse los moldes de la comedia? Y, en definitiva ¿cómo se articulan lo dramático, lo histórico y lo ideológico en un sistema de enorme recepción como fue la Comedia áurea que permite la aplicación de la famosa máxima horaciana del deleitar aprovechando?

Acerca del autor Florencia Calvo

Es doctora en Letras por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y docente regular de la cátedra Literatura Española II en la misma facultad. Es investigadora asistente del Conicet, investigadora del Instituto de Filología y Literaturas Hispánicas “Dr. Amado Alonso” y editora de la Revista Filología que reúne las investigaciones del mencionado instituto.