El 15 de julio del 2010 se aprobaba en el Senado argentino la inclusión del matrimonio igualitario (ley 26.618), que abrió a las parejas del mismo sexo la posibilidad de acogerse al régimen de matrimonio civil, hasta ese momento restringido a las parejas heterosexuales. No obstante el peso simbólico que tuvo el reconocimiento legislativo, la sanción de la ley de matrimonio igualitario Ríe precedida por un amplio debate público respecto de la igualdad y la diversidad, motorizado por la movilización de la comunidad LGBT.